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Su amigo Manuel Jiménez Márquez , que hizo una afectuosa e inteligente introducción, el nombrado día de la presentación del libro, define a “Pretérito imperfecto” como “ una joya de espontánea ternura y lirismo que refleja todo su amor por la Puebla”.

La antología sobrecogerá a toda alma sensible, más si es conocedora de la vivencia de que trate cada poema, y aún más, a los que un día fueron emigrantes obligados de una situación ahora felizmente superada.

El segundo momento fue la presentación de “LOS PAPELES PERDIDOS DE ISAAC DEL VANDO”, (Realizada con la colaboración del Director de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, Rogelio Reyes), estando aún convaleciente de una intervención quirúrgica, tuvo lugar en el “Centro Cultural El Monte”, antiguo teatro Alvarez Quintero, la noche otoñal del 20-XI-03.

Los documentos inéditos base de este libro, se han salvado gracias a la investigación de Paulino González. Hoy están cedidos a los fondos documentales de la Real Academia de las Buenas Letras de Sevilla, (coeditora de este libro), abiertos a futuras investigaciones.

Esta presentación fue precedida de un ciclo de conferencias como homenaje a Isaac del Vando donde intervinieron los académicos Jacobo Cortines, Juan de Dios Ruiz Copete, Aquilino Duque y Rogelio Reyes. Este último hizo hincapié en el interés literario de Isaac del Vando y en la resurrección de su recuerdo y obra, dada a la luz por el tesón de Paulino González.

Isaac del Vando-Villar, vanguardista vocacional, fue el apóstol del ultraísmo sevillano, y además un personaje iconoclasta, heterodoxo, extravagante, provocador, renovador de la estética literaria de principios del s.XX, experto bailarín de tangos, torero, funcionario de Hacienda, periodista, gerente de hotel y anticuario.

Funda con Adriano del Valle las importantísimas revistas “Grecia” (1.918), donde escribió J. L. Borges su primer poema, y “Tableros” (1.921), precedentes de las revistas poéticas andaluzas de la Generación del 27, “Mediodía”, “Litoral” o “Papel de Aleluyas”.

Se relaciona con Jorge Luis Borges, que vino a conocerlo a Sevilla donde residió tres meses, y también con Rafael Cansinos-Asséns, con Guillermo de Torre…etc.

Mantiene relaciones y correspondencia epistolar con Ramón Carande, Gómez de la Serna, Eugenio D¨Ors, Romero de Torres… Ello sin nombrar los colaboradores en las revistas citadas, como Cocteau, Lasso de la Vega, Gerardo Diego, García Lorca, Apollinaire… El último acto público, de este personaje de anverso melancólico y reverso jocundo, relacionado con el mundo literario fue la asistencia al entierro de Juan Ramón Jiménez en 1.958, portando un ramo de flores amarillas. Fue perdiendo paulatinamente las facultades mentales y murió en 1.963, después de haber estado recluido en el manicomio de Miraflores y en una clínica psiquiátrica.

Su obra: “La sombrilla japonesa”, la comedia “Rompecabezas, etc., había sido injustamente olvidada hasta ahora que, gracias a la investigación de nuestro paisano, se ha despertado el interés en los ambientes literarios y en la prensa sevillana (ABC, El Mundo, Diario de Sevilla, revista Mercurio, revista Ínsula, etc.) que ha destacado esta publicación financiada por El Monte y la Real Academia de Buenas Letras. Otro dato curioso es que en el pueblo del poeta, Albaida del Aljarafe, ya consta en su callejero, a pesar de ser hasta ahora un desconocido y además han fundado un aula de cultura con su nombre y le han dedicado un monumento.

El tercer momento lo hemos vivido en vísperas de la Feria de Sevilla, el Día del Libro, 23 de abril a las 21 horas, ante un cenáculo de familiares, amigos y admiradores, presentó nuestro querido Paulino, en la calle Chicharreros, sede de la Obra Social de la Caja San Fernando, “COPLA A COPLA”. Abrió y clausuró el acto nuestro también paisano Miguel Sáez Fernández, continuó el autor del soberbio prólogo del libro y secretario del Excelentísimo Ateneo de Sevilla, Aurelio Verde Carmona, que puso en valor la obra de Paulino González en la copla sevillana.

Paulino, superando su maltrecha salud y con la fluida prosa poética que lo caracteriza, nos habló de las sevillanas. Comenzó desde su origen, influencias, desarrollo y derroteros que lleva la copla sevillana en la actualidad.

El ex miembro de Los Rocieros, Antonio González, y Romero Pantoja, a la guitarra, ilustraron el acto con dos sevillanas, una que ya forma parte del patrimonio popular “El desamor” y la otra inédita “Olvidar”, cuyo autor musical es Felipe Campuzano.

Con una magnífica portada modernista de los años 30, “Copla a copla”, con sus más de doscientas diez letras, supone una edición corregida y aumentada de la antología de sevillanas “Voz del pueblo” (Editada también por la Caja San Fernando en 1.991).

Actualmente, nuestro inagotable investigador y poeta, está trabajando en otras obras fundamentadas en personajes, tradiciones y lugares de nuestra localidad.

Finalizo expresando dos deseos que en muchas ocasiones me ocupan y preocupan.

El primero es que la salud permita a nuestro investigador y poeta seguir trabajando.

El segundo se refiere al legado histórico que dispone nuestro paisano en manuscritos, ediciones, partituras, bibliografía y otros materiales relacionados con la historia de su obra y de nuestro pueblo. Sería impagable que no se dispersara el mencionado fondo y así pudiera ser fuente de futuras investigaciones. Hagamos un paralelismo con “los papeles” de Isaac del Vando.

Realizo aquí un llamamiento para que personas representantes de entidades – Ayuntamiento, Fundación El Monte, Fundación Caja San Fernando, Fundación de la Caixa, Real Academia Sevillana de Buenas Letras, etc- favorezcan que el legado de nuestro notable y querido paisano no sufra la dispersión y, consecuentemente, el parcial olvido que entrañaría la misma.

El director de la mencionada Real Academia y coautor de “Los Papeles Perdidos” D. Rogelio Reyes Cano, dijo de Isaac del Vando lo que yo ahora digo de nuestro querido y respetado Paulino: “Es un valor interesante que conviene recordar y conviene atender”

José María Rodríguez Sorroche. 2004