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Es el momento de hablar de nuestro querido pueblo: La Puebla de los Infantes. Nuestro pueblo tiene una capacidad de generar personas con una valía excepcional en todos los ámbitos económicos y sectores productivos.

Pensemos en los abogados, médicos, arquitectos, maestros, investigadores, inventores, catedráticos, cirujanos, poetas, químicos, físicos, economistas, empresarios, estilistas, enfermeros, farmacéuticos, filósofos, historiadores, fisioterapeutas, filólogos, antropólogos, geógrafos, ingenieros, jardineros, logopedas, religiosos, matemáticos, modistas, músicos, pedagogos, periodistas, sicólogos, puericultores, radiólogos, traductores, veterinarios, etc. que han nacido en nuestro pueblo y aportan su ingenio y trabajo fuera. Todos conocemos a alguno o a muchos, con las profesiones enumeradas, que son o han sido números uno en sus materias.

Nombro algunos: Geógrafos y cartógrafos como Alonso de Santa Cruz, Médicos innovadores como Enrique Hinojosa Santana, doctores como Aurelio Ariza Fernández y Cristóbal Román Martínez, catedráticos e investigadores prolíficos como el geógrafo José Ojeda Zújar, historiadores como Pedro Sáez Fernández, forjadores como Francisco Atalaya Romero, investigadores y poetas-compositores como Paulino González Jiménez, economistas como Aurelio Sáez Fernández, ingenieros programadores-ajustadores CNC como Manuel Gutiérrez Rojas, empresarios de hostelería como los hermanos Rodríguez Agredano o Miguel Hernández Hernández (Dimas), maestros como Pedro Medina Silva, periodistas como Sixto Martínez Barco, inventores como Juan Muñoz Molina, religiosos como Obispo Sanz y Saravia o Miguel Rastrojo Romero, modistas como Loly Tamayo Vera (Loly Vera), catedráticas y decanas como Rosa Muñoz Román, historiadores autodidactas como Juan José Toribio García, estilistas como Charo Jiménez Grueso, escritores y pintores como Pedro Villanueva Becerra, físicos como Juan Mantero Cabrera, farmacéuticos investigadores como María José Martínez Bravo, geógrafos como el ex decano Antonio García Gómez, músicos como el maestro Sedano, pianistas como Paloma Gómez Angulo, investigadores como Nuria Martí Gutiérrez, empresarios de construcción y ganaderos como Pedro Silva Bravo, cantoautores y compositores como Antonio Medina Alonso y Santiago Rodríguez Sorroche, etc. etc. etc.

Otros han gozado o gozan de un potencial tan singular como: Manuel Jurado recordando las quintas a las que pertenecíamos todos los hombres de nuestra localidad; Nazario componiendo y recitando poesías, Juan Martínez Becerril recordando las matrículas de los automóviles de todo el pueblo relacionándolas con sus propietarios; María Josefa Rodríguez Barco conociendo lazos familiares y domicilios de casi todo el pueblo y fechas de nacimiento, defunciones, etc. de toda su familia; Francisco Muñoz Segura reconociendo matrículas y reteniendo fechas de cumpleaños; Faustino Muñoz Soria catador y experto en aguas; Elisa León identificando con sus características la flora de nuestra localidad… y un largo etcétera.

Pensemos hipotéticamente que todas las personas que hemos nacido aquí y, nuestros hijos, hubieran vivido y hubieran trabajado, o viviéramos y trabajáramos en nuestro pueblo. ¿Qué riqueza y empleo generaríamos? ¿Cómo sería nuestro urbanismo y comunicaciones?

Es el momento de pedir a todos los nacidos puebleños o cucharros, que agradezcan a sus padres, familiares y entorno, el haberles facilitado: su capacidad, el sentido del trabajo, la responsabilidad, las ilusiones, la creatividad y, que estudiaran y pudieran prepararse para llegar donde han llegado. Por último, que se acuerden de invertir parte de sus ingresos en crear riqueza aquí, con inversiones en el sector que estime oportuno: turismo, agricultura - imaginad sembrar unas hectáreas de viñedos y crear un vino de La Puebla de los Infantes-, etc.etc. Teniendo muy presente que la Puebla nunca olvida y sabe agradecer a todos los que proyectan su nombre a lo largo y ancho de la geografía, y a los que han trabajado por ella.

 

José María Rodríguez Sorroche. Agosto-18

 

En el artículo he utilizado el uso genérico del masculino para nombrar ambos sexos. La mención explícita del femenino la he utilizado cuando la oposición de sexos ha sido relevante en el contexto.